martes, 31 de julio de 2007
Caso Berríos: Ministro Madrid interroga a hijo de ex jefe de la DINA
Caso Huber: Ministro cierra sumario y da por agotada la investigación
lunes, 30 de julio de 2007
Darfur: No hay paz sin desarrollo

Cuando estalla una guerra, como en Darfur, la mayoría de quienes se encargan de diseñar políticas buscan una explicación y una solución políticas. Esto es comprensible, pero pasa por alto un punto básico. Mediante la comprensión del papel de la geografía, el clima y el crecimiento poblacional en el conflicto, podemos encontrar soluciones más realistas que si nos centramos únicamente en la política.
La pobreza extrema es una causa principal de la violencia, y un factor que permite predecirla. Es mucho más probable que los lugares más pobres del mundo, como Darfur, entren en guerra que los lugares con mayores niveles de riqueza. Se trata no sólo sentido común, sino que se ha comprobado mediante estudios y análisis estadísticos. En palabras del PNUMA: “Existe un vínculo muy fuerte entre la degradación del suelo, la desertificación y el conflicto en Darfur”.
La pobreza extrema tiene varios efectos sobre el conflicto. En primer lugar causa desesperación entre partes de la población. Los grupos que compiten entre si luchan por mantenerse vivos frente a la carencia de comida, agua, tierras para pastoreo y otras necesidades básicas. En segundo lugar, el gobierno pierde legitimidad y el apoyo de sus ciudadanos. Tercero, el gobierno puede quedar en poder de una facción u otra, y entonces usar medios violentos para anular a sus rivales.
Darfur, la parte más pobre de un país muy pobre, calza con ese triste patrón. La gente subsiste por la crianza seminómade en el norte y la agricultura de subsistencia en el sur. Está alejado de los puertos y el comercio internacional, carece de infraestructura básica como caminos y electricidad, y es extremadamente árido. En las últimas décadas se ha vuelto incluso más seco debido a una baja en las precipitaciones, lo que probablemente es resultado -al menos en parte- del cambio climático causado por el uso de energía en los países ricos.
La reducción de las lluvias contribuyó directamente a la pérdida de las cosechas, el avance del desierto hacia las tierras de pastoreo, la disminución de agua y pastizales para el ganado y la deforestación masiva. El rápido crecimiento de la población –desde cerca de un millón en 1920 a alrededor de siete millones hoy- hizo esto mucho más mortífero al empeorar drásticamente los niveles de vida.
.
El resultado ha sido un cada vez mayor conflicto entre los pastores y los agricultores, y la migración de poblaciones desde el norte hacia el sur. Tras años de conflictos en ebullición. estallaron los enfrentamientos en 2003 entre grupos étnicos y rivales, y entre los rebeldes de Darfur y el gobierno nacional, que ha su vez ha apoyado a brutales milicias en políticas de “tierra quemada” que han producido desplazamientos y matanzas masivas.
Si bien la diplomacia internacional se ha centrado en las fuerzas de paz y en iniciativas humanitarias para salvar las vidas de las personas desplazadas y desesperadas, no será posible lograr ni sustentar la paz en Darfur sino hasta que se aborden las crisis subyacentes de pobreza, degradación ambiental, cada vez menor acceso al agua y hambre crónica. Poner soldados no pacificará a la gente hambrienta, empobrecida y desesperada.
Sólo con un mejor acceso a alimentos, agua, atención de salud, escuelas y actividades que generen ingresos se podrá lograr la paz. El pueblo de Darfur, el gobierno de Sudán y las instituciones internacionales de desarrollo deben buscar con urgencia una base en común para encontrar un camino de salida a la violencia desesperada, a través del desarrollo económico de esta región, ayudado y apoyado por el mundo exterior.
El informe del PNUMA y las experiencias en otros lugares de África sugieren cómo fomentar el desarrollo económico en Darfur. Tanto las personas como el ganado necesitan que se les asegure el acceso al agua. En algunas áreas, esto se puede lograr a través que pozos que lleguen a napas subterráneas. En otras áreas, se pueden usar para irrigación los ríos o cursos de agua de temporada, y en otras puede ser necesario tender tuberías que cubran mayores distancias. En todos los casos, la comunidad mundial tendrá que ayudar a pagar la cuenta, ya que Sudán es demasiado pobre como para poder hacerlo solo.
Con ayuda externa, Darfur podría aumentar la productividad de su ganado mediante razas mejoradas, atención veterinaria, recolección de forraje y otras estrategias. Se podría desarrollar una industria de la carne con la que los pastores de Darfur multiplicaran sus ingresos vendiendo animales completos, productos cárnicos, productos procesados (como cuero), productos lácteos y otros. El Oriente Próximo es un mercado cercano potencialmente lucrativo. Para crear este mercado de exportación, Darfur necesitará ayuda con el transporte y el almacenamiento, cobertura de teléfonos móviles, energía eléctrica, atención veterinaria y asesoría técnica.
También es necesario promover servicios sociales, como atención de salud y control de las enfermedades, educación y programas de alfabetización para adultos. Los estándares se vida se podrían mejorar de manera importante y rápida mediante inversiones focalizadas de bajo coste en el control de la malaria, programas de alimentación en escuelas, recolección de aguas lluvia para obtener agua potable, clínicas móviles, y pozos para irrigar y dar de beber al ganado en lugares adecuados. La cobertura de telefonía móvil podría revolucionar las comunicaciones de las poblaciones dispersas en el vasto territorio de Darfur, beneficiando de modo importante su sustento y supervivencia física, y fortaleciendo sus lazos familiares de su población.
El único camino a una paz sostenible es un desarrollo sostenible. Si hemos de reducir el riesgo de que se produzcan guerras, debemos ayudar a los pueblos empobrecidos, no sólo en Darfur, a satisfacer sus necesidades básicas, proteger sus ambientes naturales y entrar en la vía del desarrollo económico.
Ventajas de la tolerancia

La tolerancia no es mera indiferencia sino que implica en muchas ocasiones soportar lo que nos disgusta: por supuesto, ser tolerante no impide formular críticas razonadas ni obliga a silenciar nuestra forma de pensar para no "herir" a quienes piensan de otro modo. La tolerancia es de doble dirección, es decir que el precio de no prohibir o impedir la conducta del prójimo tiene como contrapartida que éste se resigne a objeciones o bromas de quienes tienen preferencias distintas. Por supuesto, la cortesía recomienda en muchos casos moderación, pero es una opción voluntaria, no una obligación legal. Ser tolerante no exige ser universalmente adquiescente. Además, lo que siempre debe ser respetado son las personas, no sus opiniones o sus comportamientos.
Por supuesto, la tolerancia exige un marco compartido de instituciones que deben ser acatadas por todos: quien las niega o las hostiliza está negando también su propio derecho a ser tolerado.
Disfrutar de las ventajas de la tolerancia pública impone también a cada cual renunciar a ejercer formas de intolerancia privada. Ser tolerante no es ser débil sino ser lo suficientemente fuerte y estar lo suficientemente seguro de las propias elecciones como para convivir sin escándalo ni sobresalto con lo diverso, siempre que se atenga a las leyes.
Lo que realmente se opone a la tolerancia es el fanatismo, propio muchas veces no de los más convencidos sino de quienes pretenden acallar sus propias dudas cerrando la boca y maniatando a los demás. Como bien dijo Nietzsche, "el fanatismo es la única fuerza de voluntad de la que son capaces los débiles".
Las sociedades más intolerantes son aquellas que por lo general se desmoronan con mayor facilidad en cuanto se autoriza en su seno expresar la disidencia que rompe con la uniformidad establecida.
viernes, 27 de julio de 2007
ONU denuncia ''limpieza étnica'' en Darfur
ONU pide más participación de mujeres en gobiernos y fin de la violencia

En favor de las utopías menores

En junio de 2002, el Presidente George W. Bush pronunció un discurso ante la Academia militar estadounidense de West Point que marcó el inicio del camino hacia la guerra en Irak. El discurso es recordado porque en él Bush desplegó su doctrina de la autodefensa preventiva, pero junto con este principio hizo una declaración respecto de los valores por los que se guía Estados Unidos, que buscaba demostrar que el poder de este país no debe ser temido. “EEUU no tiene un imperio que extender o una utopía que establecer”, dijo a su audiencia. “Deseamos para los demás sólo lo que deseamos para nosotros mismos: estar a salvo de la violencia, los dones de la libertad y la esperanza en una vida mejor”.
La idea de la utopía volvió a ser invocada en la estrategia de seguridad nacional de la Casa Blanca publicada pocos meses después de West Point. El tema del documento, que pretendía presentar un declaración definitiva sobre la política exterior de EEUU, era que el país buscaría “un equilibrio de poder que favorezca la libertad”. El informe decía que EEUU se había unido en el siglo XX a la batalla contra los regímenes totalitarios basados en “visiones militantes de clase, nación y raza, que prometían una utopía y entregaban miseria”. Señalaba luego que, ahora, ante una amenaza terrorista (que el gobierno pronto caracterizaría como una nueva forma de totalitarismo), EEUU utilizaría su posición predominante en el mundo para asegurar “décadas de paz, prosperidad y libertad”. Una reacción frente a esta retórica consiste en preguntarse cómo alguien tiene cara para descalificar las consecuencias mortales del utopismo prometiendo a la vez construir una era de paz y libertad universales. Ahora, cuando vemos a escala completa la debacle producida por la invasión a Irak, es difícil no ver esto como una consecuencia natural de dicha falta de rigor.
John Gray sugiere que el instinto utópico en la política moderna debe entenderse como una especie de impulso religioso sublimado. Hay una línea directa de continuidad entre el pensamiento de las religiones milenarias, que anuncian un tiempo final donde todo el mal será alejado del mundo, y las visiones políticas como el marxismo, que declaran buscar resolver el enigma de la historia. Los movimientos visionarios seculares basados ostensiblemente en argumentos científicos deberían, de hecho, ser vistos como mitos que obtienen su fuerza al abordar la necesidad humana de tener un sentido, la que previamente había sido respondida por la religión. A la larga, dice Gray, todas las utopías son expresión de fe más que de razón, porque no existe base racional para la idea de que el hombre pueda transformar radicalmente su condición. Gray se ha establecido como tenaz crítico de las políticas contemporáneas de libre mercado y traza la manera en que el pensamiento utópico se ha apoderado de la derecha política anglo-estadounidense.
Después del 11 de septiembre de 2001, el Presidente Bush anunció una campaña que tenía tonalidades milenarias explícitas: librar al mundo del mal. Los cristianos fundamentalistas de EEUU se unieron a los neocon que creían que la democracia podía establecerse en el mundo por la fuerza. Pero a muchos en el Gobierno estadounidense, que apoyaban la invasión, en especial la facción reunida en torno del vicepresidente Dick Cheney, les importaban poco las ideas universales de democracia y les preocupaba sobre todo eliminar a un líder extranjero que se enfrentaba a Washington. Luego de la debacle en Irak, Gray llama a un regreso al realismo. Pero si bien el realismo es un correctivo necesario para el idealismo utópico, es igualmente cierto que el realismo incontrolado probablemente conducirá a estrechar las posibilidades políticas. Sin alguna apelación a los valores universales, no hay punto de partida para desafiar las prácticas injustas que se dan ampliamente como un hecho. Gray analiza la abolición del comercio de esclavos diciendo que no era un proyecto utópico, porque no era inherentemente no realizable. Pero existe un término medio entre los proyectos utópicos que son claramente imposibles de lograr y un realismo que se aplica sólo para paliar los inevitables daños de un mundo imperfecto.
Este término medio, tal como fue elaborado por sucesivas generaciones de idealistas durante el siglo XX, es el que interesa al historiador cultural Jay Winter. Winter escribe sobre las “utopías menores”, en contraposición a las “utopías mayores” que implicaron matanzas generalizadas. Describe a éstas como visiones de una transformación parcial que “esbozan un mundo muy diferente a aquel donde vivimos, pero del cual no se han eliminado todos los conflictos sociales ni toda la opresión”. Winter es un contrapeso perfecto a Gray porque dice precisamente lo que Gray niega: hay algo inherentemente valioso en la tradición visionaria del pensamiento político que no puede ser aislado de los peores extremos de la criminalidad utópica.
Los movimientos que Winter explora cruzan el siglo pasado y encajan nítidamente en dos grupos, divididos por la Segunda Guerra Mundial. En la primera parte de la centuria, los pensadores que él ha elegido elaboraron proyectos transformadores basados en la nación o en la clase social y destinados por sobre todo a asegurar la paz. Un ejemplo fue el ideal de “auto-determinación” de Woodrow Wilson. Otros, menos recordados en la actualidad, buscaban ahuyentar las guerras extendiendo la comprensión internacional a través de la fotografía o mediante la movilización de los partidos socialistas en el mundo, o por el ideal del progreso científico. Todos estos proyectos, por supuesto, fracasaron. Winter afirma que, luego de 1945, los proyectos visionarios tuvieron metas más limitadas y tendieron a basarse en nociones “descentralizadas” de los derechos individuales o la sociedad civil. Entre éstos estaban el movimiento por los derechos humanos, la teología de la liberación, los alzamientos de 1968, las campañas por el medio ambiente, los derechos de la mujer y la justicia internacional. Aunque Winter admite que estos movimientos han tenido éxitos limitados, algunos siguen dando forma al mundo en que vivimos.
En respuesta a los excesos potenciales de las políticas utópicas, pueden imaginarse dos formas de oposición. Una, a la que adhiere Gray, es una por temperamento. Propone una mirada escéptica, alerta a los peligros de la transformación política radical. Este punto de vista es un correctivo para los mayores niveles de autodecepción que pueden afectar a todos los movimientos que declaran hablar en nombre de la humanidad o de los derechos. Pero esa mirada escéptica, arriesga también cancelar la perspectiva de cualquier transformación seria de las circunstancias políticas, y sin esta esperanza hasta las reformas moderadas pueden diluirse.
Más aún, el realista no puede formular ningún argumento sustantivo contra los movimientos utópicos, más allá de intentar persuadirlos a que miren más de cerca los efectos probables de sus acciones. La segunda forma de oposición consiste en una oposición intelectual que se relacionen en términos propios con los movimientos utopistas, cuestionando los valores a los que éstos apelan. Contra la meta neoconservadora de la democratización militante, afirma la importancia de la ley internacional. Al régimen totalitario que deporta o mata a las minorías, le dice que la dignidad humana y el derecho a la vida son inviolables. También la preservación del ambiente natural puede ser un valor abstracto al que se apele. El punto con este tipo de oposición es que no impide el lenguaje del idealismo político, sino que invoca un conjunto diferente de ideas. A la larga, ambas formas de oposición son contrapesos necesarios al abuso del poder en nombre de un mundo ideal. Ninguna es suficiente por sí misma.
Jorge Arrate dispuesto a ser candidato presidencial para 2009

No obstante, Arrate dijo que concuerda con quienes advierten que no se debe adelantar el tema presidencial en la Concertación, porque ello atenta contra la administración de la Presidenta Michelle Bachelet.
Para el ex ministro, la clave de la efervescencia presidencial radica en el error que se cometió al acortar el mandato a cuatro años. Arrate postuló que una candidatura debe contar primero con un proyecto político y que éste debe apoyarse en un colectivo.
En los últimos días han surgido voces en el PS favorables a Ricardo Lagos, aunque el propio presidente de la tienda, Camilo Escalona, apostó por José Miguel Insulza como un modo de ordenar a la multipartidaria. Otra tendencia adhiere a Arrate y el jefe del PPD, Sergio Bitar, advirtió que si Lagos está disponible, será el rostro de su colectividad.
NUEVO CICLO
Arrate señaló que dentro y fuera del PS se ha planteado iniciar un “nuevo ciclo”, debido a que el poderío de la derecha sigue siendo demasiado influyente en el país. Para enfrentar a este sector, agregó, hay que comenzar por unir las fuerzas “populares y democráticas”. En esta línea, Arrate incluye a la izquierda extraparlamentaria.
El ex ministro opinó que la Concertación ha hecho importantes aportes al país en sus gobiernos, pero que él no se considera una persona complaciente. Añadió que ha quedado demostrado que las buenas intenciones no han bastado para cambiar la situación del país, lo que se debe al poder de la derecha.
-¿Usted está dispuesto a una candidatura presidencial?
-No soy candidato, pero me han planteado serlo. Ahora, si veo que mi candidatura es útil, acepto. Pero si veo que no es útil, no aceptaré.
-Si su candidatura prospera, ¿está consciente de que primero dividirá el PS, donde suenan Ricardo Lagos y José Miguel Insulza, y luego a la Concertación?
-Yo no planteo dividir las fuerzas políticas. Por el contrario, voy a impulsar la idea de unirlas, desde la DC hasta la izquierda que se encuentra al margen del Parlamento. En todo caso, me parece legítimo que al interior del PS se levante una tercera opción. Sin embargo, le insisto en que hoy no es el momento para hablar de candidaturas presidenciales.
EL PC ATENTO
El presidente del PC, Guillermo Teillier, dijo a La Nación que aunque el tema no ha sido analizado en el partido, los comunistas no se cierran a la posibilidad de apoyar a un abanderado que no sea militante del PC, como por ejemplo a Arrate. Si bien éste ha sostenido reuniones con los comunistas, Teillier aclaró que éstas se han centrado en dar mayor amplitud al movimiento que está impulsando el sector de la Concertación partidario de un acuerdo con el PC y su entorno a través del documento “Unir Fuerzas”. En este espacio se ubican los diputados Sergio Aguiló, Marco Enríquez-Ominami y Tucapel Jiménez y la dirigente social DC María Rozas, entre otras figuras.
Teillier, junto con admitir que al PC le parece “interesante” este movimiento, precisó que en las citas se ha dejado al margen el tema presidencial, pero que no se han descartado otros temas electorales, como un acuerdo municipal.
Consultado si el PC considera interesante una eventual candidatura de Arrate, Teillier dijo que habrá que verlo más adelante y planteó que los comunistas deberán de todas maneras nombrar a un candidato. “Ello no impide la posibilidad de llegar a un acuerdo con otras fuerzas políticas, como ocurrió en la ultima presidencial, donde apoyamos al abanderado del PH, Tomás Hirsch. De manera que el PC no se cierra a nada”.
Senador Navarro por los palos
El senador socialista Alejandro Navarro sostuvo que no renunciaba a “ninguna posibilidad”, al referirse a su eventual presentación como candidato presidencial de la colectividad, aunque morigeró sus declaraciones asegurando que en este momento la prioridad es apoyar al actual Gobierno.
“La tarea del día es respaldar a la Presidenta Michelle Bachelet (…) Yo no renuncio a ninguna posibilidad, pero tengo muy claro cuál es mi tarea en este Gobierno y en el próximo”, aseveró. En ese mismo plano, dijo que por ahora se encuentra abocado “a apoyar, a consolidar un nuevo sentido de dirección de la Concertación”. El parlamentario abordó así el tema que ha captado la atención de varios dirigentes políticos en los últimos días, donde han salido a relucir varios “candidatos”, como el ex ministro del Interior, José Miguel Insulza, quien recibió el apoyo del timonel del PS, Camilo Escalona, o el también ex ministro, Jorge Arrate, quien fue otro de los mencionados en el PS como una alternativa que podría “seducir” a los votos de la izquierda extraparlamentaria. Además, el martes el presidente del PPD, Sergio Bitar, entregó su respaldo al ex Presidente Ricardo Lagos.
El senador socialista cuestionó al timonel de su colectividad por haber expresado por adelantado su apoyo a Insulza y por decir que en marzo del próximo año el PS definirá a su abanderado. “Es muy desleal generar una condición de carrera presidencial, cuando la propia Presidenta nos ha dicho a todos que nos ordenemos y que trabajemos por el éxito de este Gobierno, y no que trabajemos por definir el candidato para el próximo”, sostuvo. Además, el parlamentario afirmó que los “mejor posicionados” son Lagos e Insulza, junto con los senadores democratacristianos Soledad Alvear y Eduardo Frei Ruiz-Tagle, sin olvidarse de mencionar al timonel del PRSD, José Antonio Gómez, porque “hay legitimidad en el derecho de cada partido a competir, pero quienes así piensan, se olvidan de que a Bachelet la definió la ciudadanía, no los partidos. Tengo la percepción de que el próximo candidato de la Concertación va a ser definido por la ciudadanía y no por los partidos”, concluyó.
miércoles, 25 de julio de 2007
Condenan a siete ex DINA por crímenes de miristas Lumi Videla y Sergio Pérez
La muerte de Lumi Videla, integrante del Comité Central del MIR, estuvo inicialmente rodeada de rumores y versiones falsas, difundidas por los medios de prensa que apoyaron a la dictadura.
Su cuerpo sin vida fue lanzado el 3 de noviembre de 1974 al antejardín de la embajada de Italia por agentes de la DINA. La investigación presume, de acuerdo a declaraciones de los mismos ex agentes, que esta operación estuvo a cargo de los oficiales Christoph Willikie Flöl y Mario Jara Seguel, este último ya fallecido.
En la sentencia se puede apreciar que quien más aportó información en el proceso fue el recientemente fallecido ex agente civil Osvaldo Romo Mena. Fue éste quien reveló que Willikie y Jara sacaron el cuerpo de Lumi Videla desde el centro clandestino de José Domingo Cañas (JDC) 1367 en la comuna de Ñuñoa, para arrojarlo a la embajada.
El mismo Romo sostiene que vio en JDC a Willikie “y al sargento Manuel Lucero Lobos que tenía una jeringa en sus manos, con Lumi desnuda e inmóvil en una cama. Luego se supo que lanzaron el cuerpo al interior de la embajada de Italia”.
Quedó establecido que Lumi Videla fue asfixiada en la tortura para aplacar sus gritos. El informe de autopsia arrojó asfixia como causa de muerte.
Según el ex agente Samuel Fuenzalida Devia, la decisión de lanzar su cuerpo a esa embajada “fue en represalia porque el día anterior el agente Gerardo Urrich (oficial DINA) fue herido a bala en calle Bilbao”.
En la sentencia aparece también que Lautaro Videla Moya, hermano de Lumi, quien estuvo detenido y sobrevivió, declaró que, estando prisionero, Romo le confesó en Villa Grimaldi que “Lumi fue asesinada por asfixia, por Willikie”.
Pero Lautaro Videla afirmó que, luego, cuando se abrió una investigación por la muerte de su hermana, Romo se retractó de sus dichos. Esto después de ser extraditado a Chile desde Brasil en 1992.
Romo y Garín
“Romo se retractó porque el general de Ejército Garín lo visitó en la Penitenciaría donde estaba privado de libertad y le ofreció dinero para que obrara así. Esto lo supe porque el propio Romo me lo contó cuando después le representé su actitud, explicándome que en Chile estaba solo, tenía miedo y problemas económicos”. Se trata del general Guillermo Garín.
El mismo Romo declaró que “al ‘Chico’ Pérez lo llevaron muy enfermo a una clínica de la DINA en Rinconada de Maipú” y que cree que allá “le dieron duro”. Cuenta que una vez cavaron un hoyo en Villa Grimaldi para enterrar su cuerpo, pero piensa que después lo enterraron en Rinconada de Maipú. Pérez está desaparecido.
Por ambos crímenes fue además condenado Miguel Krassnoff (15 años en total). Ciro Torré recibió cinco años por Pérez. Sólo por Lumi Videla fueron también sentenciados Christoph Willikie (10 años), Francisco Ferrer (10 años), Marcelo Moren Brito (10 años) y Basclay Zapata (cinco años, cómplice).
martes, 24 de julio de 2007
Rodrigo,Manuel, Cristián y los otros
Procesan a médicos y ex militares por crimen de agente DINA Manuel Leyton
lunes, 23 de julio de 2007
ONG instan a Gobierno formar comisión que investigue represión a indígenas
Militares preparan penal para recibir a ex auditor Fernando Torres Silva
“No hemos podido construir una patria para todos”

–¿En qué quedó la oferta del primer programa de la Concertación?
–Hubo un documento que redactó el ex presidente de la Comisión Chilena de Derechos Humanos, Jaime Castillo Velasco, que se llamó “Una patria para todos”. Eso es lo que no hemos podido hacer. Me incluyo. El motor de la transición hizo una obra importante, pero el resultado es que terminó en una economía estable, que crece con una muy mala distribución de la riqueza y del ingreso, que ha ensanchado las diferencias y con una democracia incompleta. Necesitamos otro motor.
–A partir de esa deuda surgieron demandas como las de los estudiantes.
–La sociedad chilena se mueve en una ambigüedad. Tenemos un modelo económico y una cultura mercantilista implantados progresivamente, que nos hace a todos ejemplares consumistas y endeudados. El endeudamiento es una pieza fundamental del disciplinamiento del trabajador y, además, una sinvergonzonería. Pero al mismo tiempo, Chile tiene expresiones de inconformismo y rebeldía. Con los “pingüinos” eso resultó particularmente interesante, porque los secundarios son un segmento que la sociedad todavía no ha mercantilizado.
–¿Cómo llegamos a esto?
–Creo que en un momento del camino se trancó el motor y ya la épica del plebiscito y el primer Gobierno de Aylwin, en que todos pisábamos sobre huevos, porque era un momento muy difícil, teníamos boinazos, ejercicios de enlace...
–Pero también tenían a la mayoría de la gente a su favor.
–A lo mejor pisamos demasiado sobre huevos, me incluyo y lo digo como general después de la batalla. Luego, a la Concertación le salió un cototo en la frente de darse tantos cabezazos contra la pared de la derecha a través de la Constitución del ’80, del sistema binominal y el veto parlamentario en el Congreso. Se fue agotando y sufrió algo que padecen todos los gobiernos: creen que tienen que decirle a la gente que todo lo han hecho bien.
–¿Cómo se reencanta con la política?
–La única manera de enfrentar eso es dando un giro muy visible que tiene varios componentes. El principal es abrir las puertas y ventanas.
–¿Para el PC, La Surda, Fuerza Social, Nueva Izquierda y otros?
–Para todos los excluidos y los autoexcluidos. Porque hay excluidos que quieren estar, como el PC u otros, que han participado en las elecciones sin éxito porque el sistema binominal los excluye. Ante ellos tenemos un deber ético, político y de dignidad. No jugarse a fondo por cambiar el sistema binominal es vergonzoso.
–¿Qué significa jugarse a fondo?
–Hacer un pacto para elegir más alcaldes, más diputados, para quebrar el veto parlamentario de la derecha. Un acuerdo de todos los sectores de la Concertación, la izquierda excluida y los voluntariamente excluidos para constituir una mayoría, discutir una nueva Constitución y generar un sistema electoral justo.
–Pero en iniciativas como La Disyuntiva, tienden a hablar entre ustedes.
–Debemos salir más, pero hay que combinar, porque en Chile la política ha llegado a ser cupular, y uno no debe dejar de lado las cúpulas.
–Sólo una mujer firma el documento Unir Fuerzas. ¿Les falta capacidad de seducción?
–Ése es un golpe bajo. Son pocas las mujeres en el Parlamento y la idea de la Presidenta sobre cuotas parece que no es muy bienvenida entre los varones. En ese sentido fui, tempranamente, en el exilio, educado y domesticado en un feminismo duro. Pero ahora veremos cómo continúa esto.
–A propósito de mujeres, ¿cómo evalúa el actual Gobierno?
–Ha habido un ataque inclemente de la derecha con un fuerte machismo y rechazo a la igualdad social de las mujeres. Creo que también hay sectores de la Concertación que, por razones culturales, no han percibido lo que significa que en este país haya una Presidenta, y no cualquier mujer, porque Michelle Bachelet es una mujer con una fuerte vocación por hacer participar a la gente, con un respeto a toda prueba por los menos empoderados. Eso es valiosísimo.
–¿Pero hay críticas?
–El Gobierno que armó resulta de un compromiso estructurado sobre la base de pensar que, existiendo recursos extraordinarios, se podrían impulsar políticas sociales importantes, y que eso no chocaría con encomendar las principales tareas políticas [Interior, Relaciones Exteriores] a políticos DC, y a los sectores liberales progresistas de la Concertación el manejo de la economía. Eso no se puede hacer. No se puede separar la economía de la política y la sociedad. A este Gobierno le falta consistencia en una línea: nos falta saber cuál es la prioridad y quiénes establecen esa prioridad. Yo creo que es luchar contra las desigualdades y las exclusiones.
–¿Eso tiene relación con lo sucedido en Codelco?
–Así es. ¿Cuál es la prioridad: mejorar la calidad laboral de Codelco o que Codelco gane unos pesos más, sin aplicar la Ley de Subcontratación? La prioridad es la primera y la gestión de Codelco debe hacerse con esa prioridad. Las empresas públicas no son iguales a las privadas y lo que están tratando éstas es que Codelco no respete la prioridad, para después cubrirse tras ella.
–¿Cuál es la oferta para profundizar la democracia?
–Debemos superar los intereses corporativos de unos y el resentimiento legítimo de otros y partir por una plataforma mínima de cosas importantes: la exclusión política, el sistema binominal, la Constitución, tiene que haber regulación sobre medio ambiente y materias muy precisas para enfrentar las desigualdades.
Británicos abogan que su país abandone Convenio Europeo de DD.HH.
Argentina beneficia con pensión honorífica a ex represores de la dictadura
viernes, 20 de julio de 2007
AMNISTÍA DENUNCIA POBREZA Y EXCLUSIÓN EN AMÉRICA LATINA
En una entrevista con ANSA, la encargada para la sección de Americas de la ONG británica, Susan Lee, declaró que el problema de los derechos humanos en América Latina "es muy complejo".
"Es una triste realidad para gran parte de la población de América Latina y de Estados Unidos que no se respeten los derechos humanos. Y si hay un tema común en toda la región es la inseguridad", destacó la experta.
"Es un tema que por supuesto tiene sus características diferentes en distintos países, pero en donde encontramos el ejemplo más claro de inseguridad es en Colombia, donde se vive una situación muy crítica", agregó.
Destacó que en ese país "lastimosamente hay índices de violaciones de derechos humanos que han aumentado".
"Para nosotros es muy preocupante el proceso de desmovilización de los grupos paramilitares, no ha resultado en una desmovilización real, hay sectores que siguen armados y cometen violaciones de derechos humanos y por otro lado un proceso de justicia con el gobierno que no ha logrado terminar con la impunidad", subrayó Lee."Se siguen cometiendo atrocidades contra la población. La guerrilla también comete abusos de derechos humanos a diario y siguen atacando indiscriminadamente a la población civil, hay centenares de miles de personas desplazadas y no hay señales de mejorar en cuanto a la población civil", agregó.
En otras partes de la región, "la inseguridad afecta a gran parte de la población y, a diferencia de los años pasados, cuando las causas de las violaciones a los derechos humanos eran ideológicos o dependían de los gobiernos militares y autoritarios, está ahora relacionado con las causas económicas".
"A raíz de la pobreza, la exclusión, la marginalización de muchos sectores de la población se están cometiendo graves violaciones de derechos humanos, y por supuesto son los sectores más marginados, los niños, los indígenas, las mujeres, quienes sufren más la inseguridad", continuó Lee.
Esta inseguridad "se manifiesta claramente en las ciudades grandes de la región, como en Brasil, donde en las favelas las comunidades muy humildes quedan expuestas a la violencia de pandillas y grupos armados, pero también a la violencia del Estado".Con relación a los abusos a la mujer, la encargada de Amnistía para las Américas, indicó que en la región el problema "es endémico".
"Es una expresión de violencia muy arraigada en toda la región. Sea por violencia en la comunidad o en la familia.
Hay también situaciones en México, en especial en Ciudad Juárez, Chihuaha, también en Guatemala, donde hay un nivel de violencia contra la mujer que está por encima del nivel de la región", destacó.
Por su parte, Virginia Schoppe, investigadora de AI para el Cono Sur, contó a ANSA que la situación en Argentina y Chile en materia penitenciaria "es lamentable".
"En la provincia de Mendoza, en la cárcel de Almafuerte, se están cometiendo graves abusos contra reclusos. Este es sólo un ejemplo del problema, que deberían atender las autoridades federales y provinciales", destacó Schoppe.
También dio cuenta de "prácticas de malos tratos" ejercidas por policías en el penal de Ezeiza, en Buenos Aires, "donde reclusos han denunciado haber sido golpeados con palos, de forma salvaje".
Argentina, tanto como Chile, "debe atender a los graves problemas en sus cárceles, que pone en peligro el estándar de derechos humanos".
Comercio justo y menos dádivas es lo que necesitan los pobres

Si la pobreza no se puede o quiere erradicar, por lo menos hay que administrarla, parece ser la posición de algunos gobiernos e instituciones. Pero para administrarla - ya sea con el fin de erradicarla o no - hay que saber cuántos pobres tiene un país y qué tan pobres son realmente.
Para medir la pobreza absoluta, el Banco Mundial ha establecido, por ejemplo, parámetros que dicen que quien tenga un poder adquisitivo local de menos de un dólar estadounidense clasifica en el gran grupo de los pobres. Según el mismo Banco Mundial, en este caso y hasta 2001, en el mundo hay más de mil millones de personas en la miseria, lo que equivale a una quinta parte de la población mundial.
Cuando el progreso no es remunerado
En un informe publicado este 19 de julio de 2007 por la Organización de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD), se anuncia un “gran avance”: desde este año ya no son 50 los países más pobres sino “sólo” 49, gracias a que Cabo Verde es ahora simplemente pobre.
En el isleño país de Cesária Évoria, en el occidente africano, la población sobrevive con más de un dólar diario. Pero así esto sea positivo, la nueva clasificación le restará a Cabo Verde la posibilidad de obtener ayudas financieras para el desarrollo, dinero, préstamos y conmiseración a la hora de condonar deudas externas.
A cambio de practicar comercio justo, los países industrializados del mundo con la ayuda de Naciones Unidas, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional han creado una especie de cultura de la limosna que no hecho más que generar más pobreza o enraizarla, amén de fomentar la riqueza de las elites que, a menudo, se apropian del dinero invertido en la erradicación de la pobreza de su gente. Así es como puede ser lucrativo aparecer en las listas de los más pobres, en detrimento de quienes sufren la miseria.
Globalización: ¿quién la ha aprovechado?
En este contexto, la globalización es considerada como uno de los factores del agravamiento de la pobreza, según algunos. Otros opinan que la globalización es la oportunidad para salir de ella.
La UNCTAD dio a conocer recientemente un estudio que muestra las últimas tendencias de la globalización en el comercio internacional de bienes y servicios, de las corrientes financieras internacionales y de los precios de los productos básicos.
Según dicho estudio, en 2006 el valor total del comercio de mercancías en el mundo ascendió a más de 12 billones de dólares, o sea a un promedio de 1.850 dólares por habitante. Sin embargo, las diferencias siguen siendo considerables entre un continente y otro. Por ejemplo, se estima que en África el valor de las exportaciones por habitante es de menos de 300 dólares, a diferencia de 10.000 dólares en Europa.
Con barreras arancelarias en Europa y EEUU, crecerá pobreza de vecinos africanos y latinoamericanos
A pesar de 60 años de ayuda para el desarrollo, la mayoría de países africanos y Haití en América, no han logrado salir del nivel que les permita poder exportar para crear valor agregado. Pero más grave aún es que así contaran con la infraestructura y tuvieran productos exportables, las barreras que imponen los países desarrollados, entre ellos el bloque que compone la Unión Europea, les impiden el comercio que necesitan para salir de la pobreza por sus propios medios.
Aunque la progresión del comercio de los países en desarrollo es siempre más fuerte que la de los países desarrollados, las diferencias con respeto a la participación en el comercio mundial muestran que la brecha entre los países desarrollados y los países en desarrollo sigue siendo inmensa y que América Latina, en conjunto, no ha sacado mayor ventaja de la llamada globalización.
¿Los países de América estancados?
De acuerdo al reporte sobre globalización de la UNCTAD, en 1995, del total de las exportaciones con destino a los países del Sur, por valor de 1,4 billones de dólares, el 40% procedía de otros países en desarrollo (2% de África, 5% de América y 33% de Asia). Diez años más tarde, la situación es prácticamente idéntica en el caso de África (3%) y no ha variado en el caso de América (5%), mientras que Asia aporta ahora un 45% de las exportaciones con destinado a los países en desarrollo.
Aunque Asia esté ganando terreno en la lucha contra la pobreza absoluta, aumentando su comercio exterior, la UNCTAD, creada en 1964, para promover la integración de los países en desarrollo en la economía mundial dentro de un marco propicio para el desarrollo, tiene aún mucho por hacer contra la pobreza, y sobre todo, más efectivamente.
Los que traicionaron a Hitler

Alemania ha reconocido los crímenes cometidos durante el nazismo. Ha pagado, como correspondía, las reparaciones a muchas de las víctimas. Sin embargo, el Estado germano ha vacilado a la hora de rehabilitar a algunos de sus ciudadanos que “traicionaron” a la dictadura de Adolfo Hitler. Los desertores de las Fuerzas Armadas nazis tuvieron que esperar más de cincuenta años para que, recién en 1998, el Parlamento federal les concediera derechos y pensiones. Durante medio siglo, los que no reconocieron filas o las abandonaron fueron tratados como infractores por el Estado alemán.
Sin embargo, también resta reconocer en forma póstuma a un importante grupo de alemanes que tuvo el coraje de desafiar las órdenes aberrantes de sus superiores. La mayoría de los 30 mil uniformados sentenciados a muerte por las cortes marciales del Tercer Reich han sido rehabilitados, pero no así los que fueron acusados de traición. Es difícil comprender los criterios por los cuales los actuales legisladores alemanes dudan, aún hoy, en rendir homenaje a esos “traidores” de ayer. A fin de cuentas, son quienes ofrendaron sus vidas dañando a un régimen genocida.
Uno de los acusados por cometer esta presunta traición y que fue ejecutado es un soldado que intentó sacar a un grupo de judíos de Hungría para llevarlos a Rumania y así salvarlos de la muerte en el campo de exterminio de Auschwitz. Otro escribió en su diario personal, antes de pararse frente al pelotón, que era acusado de “ser un amigo de los judíos y los bolcheviques y que insultaba al pueblo alemán, sus líderes y al Ejército”.
Sin embargo, también hubo casos en que el destino fue generoso con quienes tuvieron el valor de actuar con humanidad. Un sobreviviente de Stalingrado, Günther Ettel, de la Luftwaffe, me narró su experiencia. Él observó masacres de soldados rusos obligados a acostarse en los caminos de modo de ser triturados por los tanques. Este mecanismo permitía ahorrar municiones. En una oportunidad, Ettel capturó a un oficial ruso y lo llevó a su campamento. Apenas llegó, un oficial alemán tomó una metralleta y se aprestó a despacharlo. Ettel quiso impedirlo pero no lo logró y el prisionero fue casi partido en dos mientras él era salpicado por la sangre. Ese mismo día, Ettel fue convocado a un curso en Alemania para ascender en su carrera militar.
No tuvo más remedio que viajar con el uniforme cubierto de sangre. Al llegar a la academia a la que asistiría, el oficial responsable le reprochó su presentación. Ettel le replicó que era “la sangre de un oficial ruso asesinado por un alemán”. La palabra “asesinado” indignó al mando, quien le advirtió que si la repetía terminaría ante una corte marcial.
Ettel reprobó el curso, lo que retardó su partida y eso le valió no volver a Stalingrado. Fue el único sobreviviente de su regimiento. Él sabía que los soldados que cumplen órdenes con ahínco, aunque fueran instrucciones bestiales, ganaban medallas. Los renuentes a maltratar a los prisioneros o actuar con visible crueldad eran mal vistos.
Algunos abogados alemanes estiman que quienes cruzaron a las líneas enemigas y delataron a sus camaradas deben permanecer condenados para siempre. Pero resulta incongruente el hecho de que Alemania aceptó como Primer Ministro a Willy Brandt, que luchó en la resistencia antinazi en los países escandinavos, y al mismo tiempo niega una postrera reparación a los que buscaron acelerar la caída de un régimen genocida. Los Estados invocan la “razón de guerra” para justificar todo tipo de alianzas militares si ello conviene a sus fines. Al final, sus actos son juzgados a la luz de la historia. Lo mismo debe valer para los individuos. Y en el caso de los traidores a Adolfo Hitler, sólo cabe saludarlos con la mayor de las deferencias.
Carmen Soria confía en juicio para asesinos de su padre
